En MyBlendUp la gente planifica sus batidos de la semana y la app le arma la lista de la compra. Cuando toca comprar, le mostramos las fruterías de su zona — y puede mandarte la lista entera por WhatsApp, con las cantidades puestas. Sin comisión y sin costo para ti.
Sin llamadas, sin "¿qué tienes hoy?", sin apuntar a mano. El cliente arma su lista en la app, elige tu tienda y te la manda. Tú respondes lo que tienes y el precio, como con cualquier otro cliente.
Llega a tu WhatsApp de siempre. No hay que instalar nada ni cambiar cómo cobras.
Un pedido real, tal como te llegaría
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Queda pendiente de revisión: comprobamos que el teléfono sea real y que la tienda exista — para que nadie mande clientes a un número muerto, ni el tuyo compita con fichas inventadas. Si algo no cuadra te lo decimos y lo corriges. Una vez publicada, cada cierto tiempo te pedimos que confirmes que tus datos siguen bien; es un botón. Y recuerda: MyBlendUp no vende, no cobra y no entrega — todo eso lo acuerdas directamente con tu cliente.
No cobramos membresía ni comisión, y no es una oferta de lanzamiento: es el trato. Te pedimos una sola cosa: que les cuentes a tus propios clientes que la app existe.
Y eso no es un favor que nos haces. En la app la gente planifica sus batidos de la semana y la app le arma sola la lista de compras. Quien llega con lista compra lo de la lista; quien improvisa compra tres guineos y lo que se acuerde. Además vuelve cada semana, porque cada semana toca lista nueva, y prueba fruta que no se le habría ocurrido porque se la pide la receta. Esa fruta te la sigue comprando a ti.
Y para que no haya malentendidos: estamos empezando en tu zona. Gente nueva que te encuentre por el directorio, poca al principio — prometerte una avalancha sería mentira y lo sabrías en dos semanas. Lo que empieza a funcionar desde el primer día son los clientes que ya tienes.
Del directorio, al principio pocos o ninguno. Estamos empezando en tu zona y preferimos decírtelo ahora, no que lo descubras en dos semanas.
Pero ese no es el grueso. Lo que empieza a funcionar desde el primer día son los clientes que ya tienes: el que planifica su semana llega con una lista y vuelve cada semana. Por eso te pedimos que les cuentes que la app existe.
Y entrar no te cuesta nada, no te da trabajo y no te ata. Si esto crece, ya estarás dentro; si no crece, no habrás perdido nada.
Es gratis, y no es una oferta de lanzamiento que después sube. No te cobramos membresía ni comisión, y no participamos en el pago ni en la entrega.
Lo que pedimos a cambio está escrito: que le cuentes a tus clientes que la app existe. Ese es el trato entero.
Y te conviene a ti: un cliente que planifica su semana llega con una lista y compra lo de la lista, vuelve cada semana y prueba fruta que no se le habría ocurrido. Uno que improvisa compra lo que se acuerda. La fruta te la sigue comprando a ti en los dos casos — la diferencia es cuánta y cada cuánto.
Llenar tu ficha una vez: nombre, WhatsApp, zonas y horario. Unos minutos.
Después, nada obligatorio. No hay que subir catálogo, ni mantener precios, ni actualizar stock. Si quieres, escribes una línea con lo que te llegó fresco ese día, pero es opcional.
No. Te escriben clientes que quieren comprar, uno por uno, desde su propio teléfono. No hay mensajes automáticos ni notificaciones nuestras a tu WhatsApp.
Y solo apareces en las zonas que tú elijas, así que no te escribe gente del otro lado del país.
No. Si sabes usar WhatsApp, sabes usar esto. Los pedidos te llegan a tu WhatsApp de siempre, en tu mismo teléfono, y respondes escribiendo como a cualquier cliente.
Sí, con la misma cuenta y hasta tres fichas. Cada local lleva la suya: su WhatsApp, su horario, sus zonas, su código QR y sus propios números.
Es mejor así que meter dos direcciones en una sola ficha — el cliente ve el local que le queda cerca y escribe al número que de verdad atiende ahí. Si tienes más de tres, escríbenos.
Pausar es un botón desde tu panel: dejas de aparecer al instante, no se borra nada y vuelves cuando quieras, sin pasar otra vez por revisión. Es lo que casi siempre conviene.
Eliminar también está, en el mismo sitio. Ahí sí es definitivo: tu ficha desaparece y tu enlace y tu QR dejan de funcionar. Eso sí, no se los damos a nadie más — un QR impreso no se puede recoger, y no vamos a mandar a tus clientes a otra tienda.
Sin permanencia, sin contrato y sin llamadas para convencerte de que te quedes.
Revisamos que el teléfono sea real y que la tienda exista, y la publicamos. Si algo no cuadra te escribimos para que lo corrijas.
Esa revisión también te protege a ti: evita que tu ficha compita con negocios inventados.
Los de tu ficha —nombre, dirección, WhatsApp, horario— son públicos: para eso es el directorio. Tu correo no se publica.
No vendemos datos a nadie. Está todo en la política de privacidad.
No te pedimos ni guardamos datos personales aquí. Sí guardamos la conversación, para saber qué preguntan las tiendas y responder mejor. Más en la política de privacidad.